martes, 12 de julio de 2011

CARTEL DE LA VELÁ DE SANTIAGO Y SANTA ANA , TRIANA 2011





http://www.elcorreoweb.es/sevilla/126564/vela/triana/santa/ana/ceramica

Una Triana de cerámica para anunciar la Velá
MARIO DAZA, Sevilla.
Alfonso Orce reproduce una vista típica del puente desde la calle Betis para anunciar las fiestas de Santa Ana
Creció entre los hornos y la loza pintada de la calle Covandonga. Cuatro décadas vinculado al arte de la cerámica que le han bastado para encerrar en un lienzo lo que para Triana y sus vecinos supone la Velá de Santa Ana. Así es el cartel que ha realizado Alfonso Orce, "una oportunidad de reivindicar la cerámica de Triana que ahora está más cerca del recuerdo que de la realidad".

Ha logrado cumplir de este modo uno de sus sueños, ése que hace que todo trianero tenga en su mente el cartel ideal. Y eso que no lo ha tenido fácil. La premura del calendario -a causa del cambio de Gobierno- motivó que Alfonso sólo haya tenido una semana para reflejar en su obra todo el sentimiento que durante estos días se vive en el barrio. Para ello ha recurrido a una de las estampas más clásicas y bellas de Triana. El puente, visto desde la perspectiva de la calle Betis, aparece iluminado por aquellas farolas sobre el río que cantaran los Hermanos Reyes, en una de las noches de la velá.

Por su ascendencia cerámica, Orce ha querido aprovechar esta oportunidad "única" para reivindicar el papel destacado que la cerámica he tenido históricamente en la vida diaria del barrio. De este modo, el autor ha incluido en el inferior de la obra una paño de azulejos cerámicos, de inspiración neobarroca, en el que destaca la palabra Triana y la fecha de celebración de las fiestas. Su trazado y configuración recuerda, según el propio autor, al estilo desarrollado en los edificios de la Exposición del 29.

La presentación de la obra estuvo a cargo del delegado del distrito, Francisco Pérez, quien calificó el cartel como una auténtica "obra de arte". Su configuración tradicionalista fue el marco que aprovechó el delegado para anunciar que el programa de actos de la Velá 2011 se caracterizará por una recuperación de elementos añejos, que llevaban varios años siendo reclamados por comerciantes y vecinos. La principal novedad vendrá de la mano del cambio de escenario del pregón, que abrirá las fiestas el próximo día 21 de julio. De este modo, Antonio Cattoni, el elegido para esta tarea, ensalzará a Triana desde el interior del antiguo Hotel Triana, tal y como se venía haciendo antes de que trasladara al Altozano.

Junto a ello, la comisión organizadora mantendrá el espíritu de la Velá con la tradicional cucaña o las noches del flamenco, la copla y las sevillanas. Como novedad, la cultura volverá a ganar peso en el programa de actos. Con tal motivo, se realizarán unas conferencias en la parroquia de Santa Ana en la que se "reflexionará sobre el interior de Triana". Un "discreto" castillo de fuegos artificiales, "como corresponde a estos tiempos de crisis", pondrá el broche de oro a una edición de la velá en la que la cerámica volverá a ser el símbolo que represente a Triana en el conjunto de la ciudad.



Una Triana de cerámica para anunciar la Velá
artículo de Don Mario Daza.


Don Francisco Robles "De Triana a París"http://www.abcdesevilla.es/20110719/opinion-columnas/sevi-triana-paris-201107182116.html


Columnas / NO DO
De Triana a París
FRANCISCO ROBLES

.«Orce ha pintado un cartel con azulejos que han salido del horno fecundo de su imaginación. Ahora falta que se conviertan en cerámica»

FRANCISCO ROBLES
Día 18/07/2011 - 22.17hTriana es una mujer de cerámica que ha resistido el paso del tiempo, las hambrunas y las riadas del Guadalquivir que le da nombre a la calle Betis antes de que la corriente se convirtiera en la dársena donde se mira, femenina y fatal, cuando llegan estos atardeceres de naranja amarga.

Así la ha retratado Antonio del Junco en ese programa de la Velá que ayer se presentó en la Peña Trianera: sombras a contraluz que cruzan el puente como si fuera la caverna de Platón. Triana es el capricho del Supremo Alfarero, el que se esmeró con el rostro de la Estrella hasta el punto de cambiarle una palabra al soneto de Juan Sierra: «¿Quién aromó de nardo tu belleza / con el barro más limpio de Triana?» El poeta hablaba de la sangre, pero el Alfarero que agoniza en la eternidad de su Cachorro herido la hizo del barro más puro que encontró cuando Pureza ya era la calle de la Esperanza. Inciso: ¿por qué se le eriza la piel al articulista cuando escribe la palabra Cachorro? ¿Por qué?

Triana es el reflejo de ese puente que es el gemelo del Carrousel que los parisinos derribaron y que aquí se conservó.

El puente del Carrousel unía las dos riberas del Sena, del Louvre al andén donde se alza la antigua estación d'Orsay que hoy acoge la mejor pintura impresionista de la historia.

Tal vez por eso el ceramista Alfonso Orce haya unido ese impresionismo parisino con el puente trianero en un cartel que nos reconcilia con el anhelo del sevillano ambivalente que busca la tradición hecha modernidad, y viceversa.

El puente iluminado está sugerido por esa pincelada suelta que le sirvió a un paisano nuestro para anticiparse al impresionismo en sus cuadritos de la Villa Medicis romana: un tal Velázquez… Y bajo el puente, como si fuera un galeón hundido en las aguas que guardan el mejor de los tesoros, un paño de azulejos con el nombre de Triana…

Unos azulejos que no existen más que en la mente de Orce, un ceramista de estirpe que ha demostrado lo evidente: se puede pintar el puente de Triana con la fórmula de un movimiento artístico que no sea el kitsch al que nos han acostumbrado los artistas que le tienen miedo a conjugar la tradición con la originalidad.

Hay que ser valientes, como la Estrella de la Mañana que cruza cada Domingo el puente del Carrousel trianero para dejarnos esa nostalgia que habita en la memoria del niño que se reencuentra con la vida: un año más, un año menos…

Orce ha pintado un cartel con azulejos que han salido del horno fecundo de su imaginación. Ahora sólo falta que se conviertan en cerámica trianera para que la tarde los esmalte con la luz anaranjada del poniente.

Ya se dijo antes. Triana es una mujer que salió del mejor barro, el que modeló con sus manos un Alfarero —otra vez el repeluco— que vence al tiempo en la interminable agonía de su calle Castilla.