sábado, 29 de septiembre de 2012

LA TOMA DE LA CIUDAD DE SEVILLA


MISIÓN: ROMPER EL PUENTE DE BARCAS PAYO GÓMEZ CHARIÑO
D. Fernando ,gallego de Triana, me habla de un personaje en el olvido que fue importante para la historia de Sevilla. Se trata de Payo Gómez Chariño, enterrado en la iglesia de San Francisco de Pontevedra en la Capilla Mayor a la derecha del abside y cuyo sepulcro, como pude comprobar, recoge la siguiente leyenda: "AQVI : IACE: EL MUI NOBLE: CABALLERO: PAYO GUOMEZ CHARINO. EL PRIMERO SENOR : DERRIANJO: QUE GANO: A SEUILLA SIENDO DE MOROS: Y LOS: PREUILEGIOS: DESTA UILLA: AÑO DE 1.304” (“AQUÍ YACE EL MUY NOBLE CABALLERO, PAYO GÓMEZ CHARINO, PRIMERO SEÑOR DE RIANJO, QUE GANÓ A SEVILLA SIENDO DE MOROS Y LOS PRIVILEGIOS DE ESTA VILLA EL AÑO 1.304”) Esto evoca un momento crucial de nuestra historia, en la que Triana jugó un papel decisivo en la toma de la ciudad por el Rey Santo. Su situación estratégica al ser punto de conexión obligada con la otra orilla de la ciudad y su castillo defensivo, hace ganarse probablemente el sobre nombre de “Collación y Guarda de Sevilla” . La unión con la ciudad se verificaba por medio de un antiguo puente de barcas entre la Torre del Oro y el castillo almohade, atado a unas gruesas cadenas, que lo convertían en un auténtico obstáculo insalvable. Fernando III, determina que el acoso a la ciudad no sería efectivo sin un ataque desde el río Guadalquivir, considerando el asedio naval de suma importancia para el éxito de la empresa. Encomendando dicha misión al Almirante Don Ramón Bonifaz y Camargo, que fue distinguido con el título de Almirante de Castilla. Nos cuenta la historia que tras el encargo del Rey, marchó a formar su escuadra fundamentalmente con buques y personal de la zona del Cantábrico (Santander, Castro Urdiales, Laredo, Santoña, San Vicente de la Barquera y Avilés) en ella se enrolaron y tomaron sus armas caballeros marineros de todo el norte de España. Esteban de Garibay y Zamalloa en Los Quarenta Libros del Compendio Historial (1556-1566), impreso por Plantino, en Amberes recoge que en la flota de Bonifaz "avía muchos hidalgos y escuderos nobles de las tierras de Guipúzcoa, Vizcaya, Asturias y Galicia.” En la Coruña se unió a la flota las embarcaciones en las que iba el nauta gallego .En la conquista de Sevilla, Don Payo iba al mando de las dos naves gallegas que rompieron las famosas cadenas del Guadalquivir en Sevilla, propiciando la conquista de esta ciudad en 1248 .Su nombre completo era Payo Gómez Chariño de Sotomayor. Nació aproximadamente en 1225.y murió en 1304 .Fue un noble gallego, poeta, trovador, marino, militar y político. Fue Adelantado Mayor del Reino de Galicia y primer Señor de Rianjo. El Rey ordena a Don Ramón Bonifaz : romper las cadenas del puente de barcas. "...eligióse medio de que armasen dos naves , las mas gruesas y fuertes, y que esperando tiempo en que á popa les soplase viento vehemente, embistiesen á romperlas con el choque de las proas, que á este fin armasen con gruesas planchas de hierro,para que executasenmas violento el golpe...". como recoge Ortiz de Zúñiga. La Primera Crónica General de España en su capítulo 1108 titulado: Capitulo de cómo el rey don Fernando mando a Remont Bonifaz que fuese quebrantada la puente de Triana, et de cómo la quebrantó con las naves, narra la hazaña del marino Bonifaz en la conquista de Sevilla, rompiendo con dos naves con la proa aserrada la cadena que unía la Torre del Oro con la de Triana y el puente de barcas, por donde se abastecía y recibía ayuda la ciudad. Esto era en dia de Sancta Cruz, tercer dia de mayo, en la era de mill et dozientos et ochenta et seys; et andava la era de la Encarnaçion del Sennor en mill et dozientos et quarenta et ocho annos. Et esse Remont Bonifaz, guisado muy bien, entro en la una nave con buena conpanna et muy guisada de muchas armas; en la otra nave entraron aquellos que se don Remont Bonifaz escogio, omnes buenos et buena conpanna et bien guisada. Repartimiento de Sevilla D. Julio González y González . Madrid, 1951 Aunque existe su lógica controversia sobre este tema, existen curiosidades como la siguiente: “Una de las naves que rompió las cadenas que aferraban los puentes de barcas debió ser de Laredo, y en atención a su comportamiento en aquella acción guerrera, le concedió Fernando III, el que llevaran a su blasón municipal la reproducción de aquel hecho singular y, según Madoz en su «Diccionario geográfico», en la nave mayor de la iglesia matriz de aquella villa marinera, se conserva una parte de la cadena de referencia. «Hombres de mar de Bizkaia». Edic. La Gran Enciclopedia Vasca. Tomo II. Págs. 91 y siguientes.Lo cierto, es que nuestro barrio dedica justo homenaje rotulando unas de sus calles al Maese de la Orden de Santiago Pelay Pérez Correa, o don Pai o Pelayo que participó con sus 270 Caballeros en la conquista de Sevilla e hizo grandes hazañas. Se cuenta que el Rey le ordenó , desde el campamento de la Rinconada del Río, que vadease el Guadalquivir atacará la Torre de la Algaba, las murallas de Azn Al-Xaraf y rodeara el castillo de Triana actuando con gran bravura y conquistando Gelves al mando también de los Caballeros de San Juan que tenían establecido campamento en Tablada . El Maese entró en Triana al lado del Infante Don Alfonso, con el estandarte de la Orden, que fue el primero que ondeó en los muros del castillo. También el marino gallego Payo Gómez Chatiño, por su proeza al ser protagonista en romper las cadenas ,es merecedor de que su nombre lo lleve una calle de nuestro barrio. Alfonso Orce

lunes, 2 de julio de 2012

TRIANA (II) LA SALVACIÓN DEL PUENTE

Sobre las tres y cuarto de la madrugada del día 12 de abril de 1974 Viernes Santo, pasaba la Esperanza, el Puente de Triana lanzó un lamento en forma de temblor repentino que los sevillanos presentes sintieron bajos sus pies como un aviso de inaplazable solución para el viaducto. Este hecho hizo rescatar del olvido un antiguo proyecto de uno nuevo de hormigón, cuyo diseñó fue encomendado 1964 al insigne académico e ingeniero de Camino Carlos Fernández Casado, autor entre otras importantes obras el puente de Los Remedios o de la restauración del puente Romano de Mérida. Ya desde mediados de los años cincuenta, del siglo pasado, se barajaba la posibilidad de sustituir el viejo puente que fue inaugurado en febrero de 1852 bajo la misma patente del puente Carrusel de París de 1834 del ingeniero Polenceau y por el igualmente ingeniero Canuto Corroza autor del proyecto. Anteriormente existió uno de barcas como exclusivo conexión con la otra orilla, cuya estampa quedó plasmada en multitud de grabados, permaneciendo a lo largo casi siete siglos. Fue derribado en 1845, según textos de la época para mejorar las comunicaciones entre Triana y el Aljarafe e igual suerte parecía destinada a correr el actual, si no es por la oposición de algunas personas como Aurelio Murillo Casas. El ABC de Madrid 7 de septiembre de 1968 recogían de él las siguientes palabras: “Triana el barrio más populoso de Sevilla, con más de cien mil habitantes, está necesitado de una serie de obras importantes que, sin privarlo de su conocido tipismo, lo incorpore al desarrollo que la ciudad de Sevilla esta experimentando en todos sus aspectos” “por lo que respecta a las comunicaciones de Triana con el centro de Sevilla, el teniente alcalde a dicho que así como el sector más moderno esta bien comunicado con el resto de la ciudad, no ocurre lo mismo con la parte antigua, por estar desde hace años cerrado al tráfico pesado el puente de Triana y obligándose a muchos productores que trabajan al otro lado del río a dar un gran rodeo por la zona de Chapina o cruzar a pie el puente. “Mejorando el puente de San Telmo y construido el nuevo del Generalísimo, hora es ya también que se arregle el de Isabel II, el puente de Triana que sigue siendo la artería principal de unión con Sevilla.” La idea del nuevo puente por parte la Jefatura de Puentes del Ministerio de Obras Públicas era decidida y avalada por los técnicos, Alfonso Vera ABC de Sevilla 8 octubre 1974. pag.82 EL PUENTE DE TRIANA se quejaba de ello: “En su carta-informe a la Alcaldía el, profesor e ingeniero Fernández Casado explica con argumentos técnicos la imposibilidad de reparar el puente de Isabel II, y la necesidad de construir uno nuevo en el lugar que ocupa el actual, trasladando a éste sitio, para que sirva,casi de pieza de arqueología”. Solución que nos recuerda lo que ocurrió con el puente de Alfonso XIII tras la Expo`92, continuaba: “De su informe se desprende que la debilidad del puente radica en sus elementos de hierro fundido. Sí esto es así, ¿por qué no se cambia todo su armazón de hierro por otro de un metal más resistente, sin variar ni un ápice la forma?” Por otro lado, los partidarios de sustituir el de Isabel II, se posicionaban con argumentos tajantes como son los casos de algunos destacados intelectuales sevillanos. El propio ingeniero se manifiesta mediante un artículo que es publicado el 1 de octubre de 1974 titulado “Carta- Informe del Profesor Fernández Casado a la Alcaldía” el ABC de Sevilla destaca : “ES IMPOSIBLE LA REAPERTURA DEL PUENTE DE ISABEL II MEDIANTE REFUERZO O REPARACIÓN” consiguiendo irritar más si cabe, la opinión y el espíritu polémico de gran parte de los sevillanos. El día 22 de octubre el Colegio de Arquitectos da a conocer un comunicado en el que solicita que se detenga el trámite de derribo del Puente de Triana, resultando decisivo el escrito en el debate abierto. Después de esta polémica el alcalde Juan Fernández, tras conseguir fondos de la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Obras Públicas, encarga la restauración a Juan Batanero García-Geraldo. Este ingeniero mantiene que se puede conservar en su aspecto actual, como recoge en el informe emitido a mediados de octubre del mismo año. El 13 de abril de 1976 es declaro el Puente de Triana Monumento Histórico Nacional. El día 1 de junio de ese mismo año, en el salón de actos del Colegio Salesianos San Pedro de Triana pronunció Sr. Batanero las siguientes palabras recogidas por ABC de Sevilla:“La verdad es que yo no tenía opinión propia sobre la conservación o no del puente de Triana. Como ingeniero pensaba que para el funcionalismo quizá hubiese sido mejor derribarlo y construir otro nuevo, que diera satisfacción a conductores y viandantes;como hombre sensible, me inclino del lado de los que quieren conservarlo como reliquia de esta ciudad” Bajo la dirección del ingeniero Manuel Ríos Pérez se llevan a cabo las obras para su rehabilitación, prolongándose las tareas hasta su inauguración el 13 de junio de 1977, cumpliéndose este mes el 35 aniversario de la salvación del Puente de Triana. Alfonso Orce

lunes, 18 de junio de 2012

TRIANA (I)

TRIANA (I) En la recurrida y eficaz wikipedia se puede encontrar lo siguiente. Triana: “Triana toma su nombre del antiguo barrio tradicional homónimo, ubicado junto al río Guadalquivir, a la otra orilla del núcleo histórico y considerado uno de los barrios más populares de la ciudad, por tener una identidad muy acentuada.” Tal vez, el estar ubicada a extramuros de la ciudad y separada por el río, ha sido por un lado fuente de los recursos económicos y por otro de los infortunios causados por las avenidas acontecidas en distintos momentos históricos, ha llevado a los trianeros a crearse una especie de identidad diferenciadora con los pobladores de la otra orilla. Esta visión viene siendo incorporada a la fantasía popular desde tiempos lejanos por todo tipos de autores, uno de los más interesantes ha sido el ilustrado Justino Matute Gavira en su obra “Aparato para escribir la historia de Triana y su Iglesia Parroquial”, Sevilla, 1818. El primero que de forma explicita plantea el origen del nombre del arrabal y las diferencias con Sevilla: “Así acontece con la Sra. Sta. Ana en Triana, pues cualquiera que considere la total separación que esta collación tiene de la ciudad, lo particular de su situación, la parte que tuvo en la conquista, la fortaleza de su castillo, la nobleza de su iglesia parroquial, su considerable vecindario, número de sus conventos é institutos de piedad, con otras particularidades que la ennoblecen, advertirá que algo más hay que decir de lo que se halla escrito en las historias de Sevilla.” Macarena Martín Castillo en su estudio Orígenes de Triana: Guarda y Collación de Sevilla, Sevilla 2009 atribuye la culpa de esta exaltada diferenciación a lo siguiente: “la responsabilidad de esa popularidad que lleva a pensar en Triana como algo ajeno a Sevilla tiene relación con un universo de arquetipos trianeros que nace en la época romántica de la primera mitad del siglo XIX” Sobre estas bases de los “arquetipos trianeros”, se ha venido construyendo a lo largo de los años la imagen de la Triana actual, en torno a una literatura con las mismas claves del más rancio nacionalismo localista. Este ideario emanado de la pluma de escritores tanto locales como foráneos, no está siempre sostenido en referencias historio gráficas, sino que se crean sus propias autoreferencias basadas en hechos subjetivos y personales. Este discurso perfectamente aceptado por una amplia gama de políticos, que prefieren oír hablar de las Pavías de Enrique que de los engorrosos problemas del barrio. Nos llevas hasta la situación presente donde sólo se transmite al resto de Sevilla y a cuantos nos visitan, una visión cargada de tópicos folcloristas y una cultura basada exclusivamente en la oferta hostelera.Como consecuencia de esto, no es extraño encontrar personas por las calles del barrio luciendo camisetas con frases como, “ Triana República Independiente” o Triana is not Seville”. "El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia." –Miguel de Unamuno. Lo cierto es, que se ha ido desmontando una Triana popular, mandando a sus antiguos moradores que configuraban el paisaje humano a los Polígonos, para dar paso a un barrio residencial más de clase media, perdiendo formas de vida sociales como los Patios de Vecinos y los Corrales. Pocos se han rehabilitados y en algunos casos no muy acertado como el del Corral de la Encarnación, a pesar de ser declarado Bien de Interés Etnológico. La fachada no guarda ninguna relación con la anterior ni con el entorno. Esta perdida de gran parte del caserío tradicional a traído la desconfiguración en poco espacio de tiempo del paisaje urbano tradicional y del crecimiento repentino con las consecuencias negativas que conllevan . A todo esto no ha sido ajena la tremenda presión inmobiliaria que ha sufrido la zona. Por otro lado soy de los que piensan, que gran parte de todo lo bueno y malo que se ha realizado en esta orilla del río, se debe a la intervención de personas. Tal vez necesitemos en estos momentos de aquellos que quieran de verdad a Triana, como los que se pusieron al frente para defender su pueblo por encima de sus propios intereses y a costa de su propio patrimonio, como los que tuvimos en otros tiempos demostrando previamente ser buenos profesionales o capacitados empresarios. Todos ellos vivieron un tiempo donde a las cosas se las llamaban por su nombre, es decir, de forma clara y comprensible, alejándose de palabras que se prestaran a interpretaciones confusas y ambigüedades manifiestas. Al contrario de lo que viene siendo habitual en la política contemporánea. JUAN RAMÓN JIMÉNEZ texto del libro Eternidades, de 1918. "Intelijencia1, dame..." ¡Intelijencia!, dame el nombre exacto de las cosas! ... Que mi palabra sea la cosa misma, creada por mi alma nuevamente. Que por mí vayan todos los que no las conocen, a las cosas; que por mí vayan todos los que ya las olvidan, a las cosas; que por mí vayan todos los mismos que las aman, a las cosas... ¡Intelijencia, dame el nombre exacto; y tuyo, y suyo, y mío, de las cosas! Alfonso Orce

sábado, 19 de mayo de 2012

AZULEJO A AURELIO MURILLO. MAYO 2012

ALFONSO ORCE(ceramista), JUAN IGNACIO ZOIDO(Alcalde de Sevilla), JOSÉ GONZÁLEZ(Presidente de la Asociación la Darsena de Triana), ROSA DÍAZ(escritora y poeta) BALDOMERO MORILLO(Fundador de la Asociación Cultural y Artística Trianera) En en acto de inauguración de la placa. Farmacia de Aurelio Murillo, plaza del Altozano Triana (Sevilla) 11 de Mayo del 2012

jueves, 26 de abril de 2012

EL LEGADO DE CERÁMICA MONTALVÁN

En una excursión por la localidad de Mairena del Alcor, con la intención de contemplar uno de sus monumentos “el Castillo de Luna”, me asaltaron los recuerdos. Era en el verano de 1977 cuando acompañaba a mi padre en un viaje por el lugar. Allí nos recibió un ilustre anciano que hacia las funciones de conservador de la finca y del museo de Jorge Eduardo Bonsor. Nuestro guía nos enseñó la casa-museo que permanecía prácticamente intacta desde 1930, año de la muerte del prestigioso erudito. De la importancia de la obra y el legado de Bonsor no me voy a extender, sólo recordar importantes descubrimientos como la necrópolis romana de Carmona. En las vitrinas de su casa pude contemplar un recorrido por toda la historia del bajo Guadalquivir, quedando tan impresionado que a partir de ese momento, comencé a sentir una gran pasión por todo lo antiguo. El Ayuntamiento tomó una acertada decisión cuando compró a sus herederos el Castillo y una parte importante de lo legado por el prestigioso arqueólogo. De nuevo me lleva a la memoria revivir esos momentos, dada la situación análoga que atraviesa Cerámica Montalván. Esta histórica industria que funda Saturnino García Montalván al rededor de 1850 y que continua su hijo Francisco García-Montalván y posteriormente su nieto Manuel García-Montalván con el nombre de Nuestra Señora de la O.
FACHADA DE LA FÁBRICA DE CERÁMICA ARTÍSTICA NTRA. SRA. DE LA O- CERÁMICA MONTALVÁN SEVILLA
Ha sellado sus puertas, apagados sus hornos, cerrada la ventanilla de la oficina y guardada la gastada máquina de escribir donde veía con ansiosa ilusión como Antonio Muñoz y José Canto, redactaban los primeros recibos que por mis azulejos cobraba. Ya hacía mucho tiempo que no sonaba el runrún de la molina de los colores, donde celosamente molturaba sus fórmulas de esmaltes Domingo el Alfarero.
Probablemente no volverá a oler más la calle Covadonga, al inconfundible aroma de la corteza de madera de pino cuando era descargada del vetusto camión de Martínez, ya que los rumores sobre el destino de este legendario solar, se presenta incierto y cada vez más inquietante con la posibilidad de no ser justamente valorado el recinto, con el consabido argumento de falta de interés patrimonial. Sin embargo el espacio que ocupa la fábrica, es una sucesión y ampliación de talleres que fueron dejando la marca de cada época por la que pasó la cerámica trianera y la manufactura García- Montalván. Este recinto donde aun permanecen muflas de leñas muy antiguas como las de San José o San Enrique.
El edificio de la casa de entrada principal de tipología del siglo XIX en la calle Alfarería, las casas de la calle Antillanos Campos o la vivienda que entre 1925-27 se construiría Manuel García-Motalván con diseño del arquitecto Juan Talavera Heredia, esquina a calle Covadonga y que su parte baja sirvió de exposición prácticamente desde entonces.
Fue este último miembro de la saga quien situó en un punto relevante este viejo alfar, realizando obras que pueden contemplarse en muchos lugares del mundo, propagando de esta manera, el buen nombre de la Cerámica de Triana. En mis manos tengo en este momento, una estampa que dice: “SANCHO PANZA, ESTATUA DE BARRO COCIDO INSTALADA EN 29 WASHINGTON SQUARE. NEW YORK, N. Y. U.S.A. NUESTRA SEÑORA DE LA O. FÁBRICA DE CERÁMICA ARTÍSTICA. DIRECTOR PROPIETARIO MANUEL G. MONTALVÁN. ANTILLANO CAMPOS 23 Y COVADONGA, 4 ESCRITORIO Y DESPACHO: ALFARERÍA, 11 Y 13. TELÉFONO 25652. TRIANA. SEVILLA”
Y no es la primera vez que este taller pasa por un momento de inflexión difícil, ya que Manuel García-Montalván, no dejó descendientes que continuaran con la tradición familiar, pareciendo que aquí se terminaría la dinastía de estos ceramistas. Él pensó que el uso más importante que se le podía dar a todo lo que habían creado los que le precedieron en el oficio, era crear una escuela de ceramistas en la misma factoría, y así de esta forma, no se perdería el tradicional oficio del primitivo arrabal. Según me contó el profesor David Martínez cuando era estudiante de la Escuela de Artes y Oficios, dato posteriormente confirmado por Jesús Luengo Mena en su libro: “Los Salesianos en Triana”, la voluntad expresada en el testamento del artista, era la de constituir una Fundación que gestionada por los Salesianos del barrio, acrecentaran un centro de formación en el arte de los barros vidriados. No sé si todavía sobre las paredes de la veterana empresa, cuelgan los bocetos, proyectos, diplomas de premios, fotografías etc., que tanto me fascinaron de niño.
FACHADA DEL COLEGIO DE LOS SALESIANOS DE TRIANA CON AZULEJOS PINTADOS POR MANUEL GARCÍA-MONTALVÁN Y DE LA FCA. DE MENSAQUE RODRÍGUEZ Y CÍA.
Espero que no sólo permanezcan como testigos mudos de un pasado esplendido, sino que sean testimonio vivo de un futuro esperanzador y que se cumpla el deseo del genial ceramista de convertir aquel emplazamiento, en la sede de la Escuela Superior de Cerámica de Sevilla. ALFONSO ORCE EL ARTÍCULO EN TRIANA CRÓNICA DEL MES DE ABRIL DE 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

La Capilla Sixtina de la cerámica madrileña

Artículo publicado por Patricia Gosálvez en EL PAIS el 14 de abril de 2012 Ruta de cerámica por Madrid Cuentan que en una de las cuevas del sótano de la taberna Los Gabrieles, los señoritos, en pelotas, hacían de toreros, y las prostitutas de toros. Los únicos testigos de la privadísima corrida eran los personajes alicatados en los azulejos del techo abovedado, unos murales con escenas taurinas creados en 1919 por el artista sevillano Enrique Orce. La cueva, llamada La Plaza de Toros, sigue allí, bajo la calle Echegaray, aunque el bar lleva ocho años cerrado. Es una sala pequeña (unos 6 metros cuadrados) húmeda y en obras. Ha perdido los burladeros de escayola que adornaban la parte baja de sus paredes y sus bonitos azulejos —aún sin restaurar— están cubiertos con una malla protectora y marcados uno a uno con un código. En el azulejo en el que aparece la punta del cuerno del toro que se está saltando la barrera se puede leer: “S/1/D/158”, por sótano, sala 1, panel derecho, pieza 158 del puzle. Este siglado es solo el principio del complejo proceso que ha supuesto restaurar el castizo bar flamenco que la historiadora del arte Natacha Seseña, maestra de la cerámica popular, denominó “la Capilla Sixtina de la azulejería madrileña”. Son casi 300 metros cuadrados de azulejos, miles de piezas, la mayoría de 15 por 15 centímetros, firmadas por maestros ceramistas como Enrique Guijo o Alfonso Romero. La capilla está cerrada, pero al contrario que en el sótano donde están las cuevas, en los muros pelados de su planta baja ya se han colocado los azulejos protegidos por Patrimonio, que se arrancaron para ser restaurados. Se trata de una colección única de la llamada “Segunda edad de oro” de la cerámica mural, que, a finales del XIX y principios del XX, recreó de la mano de la arquitectura del color y de los historicismos arquitectónicos el esplendor de los siglos XVI al XVIII. Esa segunda edad de oro dejó en Madrid obras emblemáticas como la Plaza de Toros de Las Ventas (1919), el Palacio de Velázquez en el Retiro (1881-1884) o la farmacia Juanse (1924). En Los Gabrieles casi todos los murales son anuncios de bodegas como Domecq o Garvey que los propios bodegueros pagaban para figurar en la emblemática taberna. El público era selecto: contaba entre sus habituales con toreros como Belmonte (que, dicen, celebró aquí una juerga durante 48 horas seguidas cuando se cortó la coleta), cantaores como Antonio Chacón, artistas como Ignacio Zuloaga. En sus sótanos se corrieron juergas flamencas Primo de Rivera y Alfonso XIII. Los anuncios parecen cuadros —de hecho algunos recrean, con guiños vitivinícolas, obras de Goya o Velázquez—, pero son piezas cerámicas pegadas con mortero a las paredes sobre una tela de malla azul cuyo término técnico es “capa de intervención”. La han colocado los restauradores y sirve para que, en caso de necesidad, si hubiese que arrancar los azulejos de nuevo, resultase más fácil hacerlo. “Arrancar’ es también un término técnico”, explica Eva Martínez, historiadora del arte y una de las diplomadas en Restauración que trabajaron en la obra, “aunque suena un poco mal, se refiere a la extracción sistemática y cuidadosa del azulejo de la pared”. Los Gabrieles saltaron a los medios a finales de marzo cuando el edificio donde se ubica la taberna fue okupado para celebrar la Semana de lucha por una vivienda digna. Durante los días que permanecieron allí, los okupas —que reventaron un par de puertas pero no tocaron los azulejos— invitaron al ceramista Adolfo Montes y grabaron un vídeo en el que este critica con dureza la rehabilitación calificándola de “destrozo” (en el vídeo, el ceramista, que no es restaurador, aparece como miembro de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, pero su presidente se ha desmarcado de las declaraciones). “No hacía falta arrancar los azulejos”, repite por teléfono Montes, “y en todo caso, con la cerámica no hay tu tía, no se puede restaurar, es mejor reponer, encargar unos nuevos”. ECRA, la empresa restauradora, muy molesta con el vídeo, disiente (avalada por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, que supervisó la obra). “El original es sagrado”, dice Abraham Rubio, su director. “Poner un azulejo nuevo es mentir, un falso histórico; en restauración siempre hay que usar materiales que se diferencien de manera técnica del original y que sean reversibles... Y, el arranque, siempre traumático, era aquí imprescindible”. Cuando los restauradores comenzaron su trabajo hace siete años, el edificio estaba apuntalado de oficio por el Ayuntamiento. “Es un edificio típico de la arquitectura madrileña de finales del XIX, serio y sensato, pero se estaba cayendo”, cuenta Lorenzo Alonso, arquitecto de la rehabilitación. “Hubo que duplicar toda la estructura, habría sido imposible hacerlo con los azulejos allí”. El estudio del arquitecto ha realizado un poético vídeo para conservar “la memoria canalla del lugar” en el que se puede ver la desaparecida barra donde recibía la madame, la sala pintada de rosa media de torero donde despachaba Manolete y los pósteres desvaídos de las habitaciones de las chicas. Por su parte, los propietarios del edificio (un grupo de socios, algunos hermanos cuyo abuelo era el dueño del inmueble ya en la Guerra Civil) conservan un dossier fotográfico, más científico, que documenta todo el proceso de restauración: cómo estaban los azulejos cuando llegaron y cómo se arrancaron y limpiaron (por detrás de argamasa, por delante, de mugre). Algunos se desalinizaron, porque las sales de las humedades habían separado el esmalte del bizcocho; otros, rotos en pedazos, se “reintegraron volumétricamente” con resinas y estucos. Luego todo se volvió a colocar como un enorme rompecabezas (algunos paneles desordenados, porque así estaban originalmente). Ya en las paredes, se procedió a la “reintegración cromática”, es decir, se pintaron “en frío” (no en horno) las partes desconchadas. Donde faltaba directamente un azulejo entero, se encargó uno en blanco y se pintó encima. “Así, el espectador no ve una laguna en el dibujo, pero no es una falsificación”, dice Rubio. Alumbrados por un potente foco de obra los murales relucen brillantes y coloridos, sin la pátina de humo y grasa de los casi 100 años que cumplen. En ellos hay escenas historicistas que recrean el Quijote, mucho folclore flamenco de toreros y gitanas y algunas figuras más modernistas, como la pícara chica desnuda que con pelo de parra exprime jerez directamente de un racimo de uvas. Inolvidable el mural de Enrique Guijo en el que unos esqueletos bailan la rumba. Los dueños, que han vendido el resto del edificio a un inversor que ha puesto en alquiler los pisos rehabilitados, conservan la propiedad de Los Gabrieles. No tienen planes concretos, ni fechas, sobre el futuro del local, pero esperan poder volver a abrir pronto “la capilla” al público.

LEBRIJA 1990