Justino
Matute
, escribe
en 1818:
“(...)
Junto á esta capilla está el altar de santa Cecilia, ya descuidado
desde que faltó la capilla de música de esta iglesia, que cuidaba
de su culto, y celebraba con mucha decencia su festividad. Parece que
este altar fué de doña María de Alfaro, muger de Alonso Dávila de
la Carrera , quien por escritura que pasó ante Baltasar de Godoi,
escribano público de Sevilla en 7 de mayo de 1588, adjudicó á la
fábrica de santa Ana cierto tributo sobre unas casas, corral de
vecinos, que poseía en la Cava, linde con el hospital de la
Encarnación, por razón de haberle señalado el arco para construir
este altar y sitio para su bóbeda (I) Que fuese este, como así
mismo cual era la imágen que en él se colocó, se deduce de otra
escritura que otorgó ante Juan de Velasco en 5 de septiembre de
1603, por lo que funda una capellanía de misas , que se habían de
decir en el altar de santo Cristo, que está junto á la capilla del
Purgatorio, donde dice tenía su sepultura. (2)
(I)
Protocolo N.224.
(2)id.
N.730.(…)”
Hasta
aquí Justino Matute nos habla del altar de Santa Cecilia, de su
donante doña María de Alfaro, perteneciente a la influyente familia
de los Alfaro de Sevilla y del año 1588, donde se erige el mismo.
En aquella fecha , cuando se construye el altar, ya estaba el azulejo
que pintó Pisano y cubría la tumba de Iñigo Lopes pegado sobre el
muro de la nave de la Epístola donde apareció 1844, tras
desmontarse el altar de Santa Cecilia. También José Gestoso
recoge:
“(…)
fue el barón de Ch. Davillier en un artículo publicado en 1865
,(I) en el que todos los datos biográficos que expuso se redujeron á
estos breves renglones: << El nombre del autor de la lozas de
Sevilla, nos ha sido afortunadamente conservado, gracias á la
costumbre que tenía de firmar sus obras; se llamaba Niculoso
Francisco y añadía á su nombre ya Italiano ya Pisano: conocemos
pués su pátria de una manera cierta . Entre las obras suyas que
hemos podido descubrir, la más antigua lleva fecha de 1503 , y la
última de 1508(...)”
“(…)
Pasa después el autor á describir la lauda sepulcral de Iñigo
López en Santa Ana de Triana, incurriendo en el error de bulto de
considerar a Iñigo López como un Prelado, escribiendo su epitafio
de la manera siguiente: <>(...)”
Como
podemos comprobar en 1865, cuando el barón Jean Charles Davillier ve
la obra , atribuye el personaje a un prelado.
El
emplazamiento original de la lápida es acordado de forma general que
podría ser el suelo de la iglesia, como la mayoría de las tumbas
existentes en la actualidad. El motivo de quitarla de su lugar de
origen, muchos mantienen que puede deberse a la sustitución del
suelo,
Justino Matute opina
que era menos elevado y
fue reformado
a principios del sigloXV:
“(...)
No es difícil conocer que su antiguo pavimento estuvo ménos
elevado de como hoi se ve, al que se bajaba por algunos escalones,
según la práctica de edificar en aquellos tiempos: y yo sospecho
que á principios del siglo XV tuvo notable reforma, habiéndo
despues ampliado la capilla mayor sobre su fondo,(...)”
de
esmaltes que realizar la pieza nueva y sobre todo en este
caso, que las zonas afectadas no eran las más comprometidas.
Podemos
deducir que realmente esos defectos son posterior a la cocción, y
pueden ser debido a la aparición en el soporte de eflorescencias de
sales solubles, colonias de hongos o levadura que facilita las
humedad del clima de Sevilla. Además los azulejos n.º 13 y 14
pueden estar mal colocados pongo un ejemplo de como podían ir.
2º
Esta totalmente demostrado que el lugar donde se encontró y
permanecido hasta nuestros días, no es el lugar originario de la
tumba, pues detrás de los azulejos no había nada. En
un libro que escribió José María Asencio
en el Año 1880
, que ha salido a la luz gracias a la página de retabloceramico.net,
recoge la leyenda del esclavo negro asesinado por el marqués,
comenta
como
estaba en el año 1880:
“
forma
el sepulcro un arco embutido en
la pared, que solo se levanta cosa de un metro sobre el nivel del
pavimento, y desde la recta que forma cuerda hasta la clave del arco
estaba en hueco, sin
que podamos asegurar lo que allí había, por haberse rellenado y
enlucido posteriormente aquel vano”.
Así
es como llega hasta nuestros en días, antes de su última
restauración.
3º
En la Real Parroquia de Santa Ana existe un lugar donde podría
situarse originariamente la tumba de un Mendoza, aunque fuera de
forma provisional, la Capilla de Madre de Dios. Justino Matute
describe esta capilla:
“La
capilla de Madre de Dios, que hace testero á esta nave debe poco
detenernos: en ella tiene ilustre enterramiento con bóbeda separada
los marqueses de Malagón, sus patronos, habiendo Gómez de
Santillán, su fundador, dotado allí de ricas capellanías, y otra
su muger Isabel de Saavedra, por testamento otorgado en Sanlúcar
del Aljarafe en 30 de abril 1498, en que encargan que los capellanes
sean hombres honestos y no públicos concubinarios.”
Gómez
de Santillán( Sevilla
1425? en)
, ostento importantes
cargos en aquel tiempo, y su
mujer Isabel de Saavedra (Sevilla,1435-1498?),
fueron los patronos de la
capilla.
Isabel
de Saavedra, hija de “Gonzalo
Arias de Saavedra y Martel (Sevilla 1405- 1475?), Mariscal de
Castilla, comendador
mayor de la Orden de Santiago y miembro del Consejo de Enrique
IV.
Tercer hijo de Fernán Arias de Saavedra y de Leonor Martel Peraza,
comenzó su carrera como vasallo de Álvaro de Luna, a quien acompañó
en 1431 en su entrada en la vega de Granada.
”
Recordemos
que 1460 Íñigo López se casa con la hija de Álvaro de Luna,
María de Luna y Pimentel. También viene bien reseñar que
“Íñigo
López recibió de Enrique IV el título de conde de Saldaña, que en
adelante sería la distinción del heredero de la casa ducal del
Infantado”.
Gonzalo
de Saavedra
“acumuló
cargos tan relevantes como la lugartenencia de los alcázares y
atarazanas de Sevilla, la alcaidía del castillo de Triana, el
control de varias veinticuatrías hispalenses y una alcaldía mayor
de la justicia de Sevilla y su tierra.”
Isabel
de Saavedra, también era hija de Inés de Rivera , perteneciente a
la casa de los Ribera, y nieta de Pedro
Vazquez de Rivera, Señor del Rincón de Tablada.
Fueron
patronos a la muerte de Isabel , su hermana María de Saavedra
(?-1526)
y su marido Diego
Pardo de Deza (?-1517), padre del I señor
de Malagón, origen
del marquesado, perteneciente al linaje de los Enriquez.
Ares
Pardo de Saavedra I señor de Malagón (?-1561)
y
su esposa Guiomar Zapata Carrillo de Mendoza V
condesa de Priego
(?-1540),
que
continúan
con el patronaje de la capilla.
El
título de Condes de Priego. lo
otorga
Enrique IV de Castilla a Diego Hurtado de Mendoza (¿-1480)
,
marido de Teresa Carrillo, VI señora de la villa de Priego, en 1465.
Desde entonces se
unen los
linajes
de los Carrillo y
Mendoza, modificando
el
apellido por el de Carrillo de Mendoza. Diego
hurtado de Mendoza era nieto Pedro
González de Mendoza (¿-1385),
el héroe de Aljubarrota. e
hijo de
Íñigo López de Mendoza I
señor de Castilnovo.
Cuando
Justino Matute describe esta capilla, en 1818, “
en
ella tiene ilustre enterramiento con bóbeda separada los marqueses
de Malagón , sus patronos”.
En
la capilla, en la actualidad, se venera la imagen titular de la
Hermandad de Madre de Dios del Rosario, que tiene su sede en esta
parroquia, sobre un retablo barroco. La capilla que coincide con el
ábside de la iglesia, se puede observar que ha sido modificada y
reducida en su tamaño y
de los enterramientos de los marqueses de Malagón no queda huella.
4
Las
vestiduras del personaje a
todo el mundo ha extrañado, pues
no la considera propias de un esclavo del siglo XVI . José María
Asencio nos
hace otra
significativa anotación:
“Yace,
pues, allí un esclavo enterrado desde 1503 ; y
se repara en la ropa amarilla, en el gorro morado que cubre su cabeza
, y hasta en la sencilla cruz que tiene sobre el pecho, se encontrará
algo de particular. Un esclavo con sepultura es cosa rara; pero se
dice que aquel esclavo fue asesinado, que el matador costeó el
sepulcro… tradiciones ó consejas cuya exactitud no hemos podido
comprobar.”