lunes, 2 de julio de 2012

TRIANA (II) LA SALVACIÓN DEL PUENTE

Sobre las tres y cuarto de la madrugada del día 12 de abril de 1974 Viernes Santo, pasaba la Esperanza, el Puente de Triana lanzó un lamento en forma de temblor repentino que los sevillanos presentes sintieron bajos sus pies como un aviso de inaplazable solución para el viaducto. Este hecho hizo rescatar del olvido un antiguo proyecto de uno nuevo de hormigón, cuyo diseñó fue encomendado 1964 al insigne académico e ingeniero de Camino Carlos Fernández Casado, autor entre otras importantes obras el puente de Los Remedios o de la restauración del puente Romano de Mérida. Ya desde mediados de los años cincuenta, del siglo pasado, se barajaba la posibilidad de sustituir el viejo puente que fue inaugurado en febrero de 1852 bajo la misma patente del puente Carrusel de París de 1834 del ingeniero Polenceau y por el igualmente ingeniero Canuto Corroza autor del proyecto. Anteriormente existió uno de barcas como exclusivo conexión con la otra orilla, cuya estampa quedó plasmada en multitud de grabados, permaneciendo a lo largo casi siete siglos. Fue derribado en 1845, según textos de la época para mejorar las comunicaciones entre Triana y el Aljarafe e igual suerte parecía destinada a correr el actual, si no es por la oposición de algunas personas como Aurelio Murillo Casas. El ABC de Madrid 7 de septiembre de 1968 recogían de él las siguientes palabras: “Triana el barrio más populoso de Sevilla, con más de cien mil habitantes, está necesitado de una serie de obras importantes que, sin privarlo de su conocido tipismo, lo incorpore al desarrollo que la ciudad de Sevilla esta experimentando en todos sus aspectos” “por lo que respecta a las comunicaciones de Triana con el centro de Sevilla, el teniente alcalde a dicho que así como el sector más moderno esta bien comunicado con el resto de la ciudad, no ocurre lo mismo con la parte antigua, por estar desde hace años cerrado al tráfico pesado el puente de Triana y obligándose a muchos productores que trabajan al otro lado del río a dar un gran rodeo por la zona de Chapina o cruzar a pie el puente. “Mejorando el puente de San Telmo y construido el nuevo del Generalísimo, hora es ya también que se arregle el de Isabel II, el puente de Triana que sigue siendo la artería principal de unión con Sevilla.” La idea del nuevo puente por parte la Jefatura de Puentes del Ministerio de Obras Públicas era decidida y avalada por los técnicos, Alfonso Vera ABC de Sevilla 8 octubre 1974. pag.82 EL PUENTE DE TRIANA se quejaba de ello: “En su carta-informe a la Alcaldía el, profesor e ingeniero Fernández Casado explica con argumentos técnicos la imposibilidad de reparar el puente de Isabel II, y la necesidad de construir uno nuevo en el lugar que ocupa el actual, trasladando a éste sitio, para que sirva,casi de pieza de arqueología”. Solución que nos recuerda lo que ocurrió con el puente de Alfonso XIII tras la Expo`92, continuaba: “De su informe se desprende que la debilidad del puente radica en sus elementos de hierro fundido. Sí esto es así, ¿por qué no se cambia todo su armazón de hierro por otro de un metal más resistente, sin variar ni un ápice la forma?” Por otro lado, los partidarios de sustituir el de Isabel II, se posicionaban con argumentos tajantes como son los casos de algunos destacados intelectuales sevillanos. El propio ingeniero se manifiesta mediante un artículo que es publicado el 1 de octubre de 1974 titulado “Carta- Informe del Profesor Fernández Casado a la Alcaldía” el ABC de Sevilla destaca : “ES IMPOSIBLE LA REAPERTURA DEL PUENTE DE ISABEL II MEDIANTE REFUERZO O REPARACIÓN” consiguiendo irritar más si cabe, la opinión y el espíritu polémico de gran parte de los sevillanos. El día 22 de octubre el Colegio de Arquitectos da a conocer un comunicado en el que solicita que se detenga el trámite de derribo del Puente de Triana, resultando decisivo el escrito en el debate abierto. Después de esta polémica el alcalde Juan Fernández, tras conseguir fondos de la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Obras Públicas, encarga la restauración a Juan Batanero García-Geraldo. Este ingeniero mantiene que se puede conservar en su aspecto actual, como recoge en el informe emitido a mediados de octubre del mismo año. El 13 de abril de 1976 es declaro el Puente de Triana Monumento Histórico Nacional. El día 1 de junio de ese mismo año, en el salón de actos del Colegio Salesianos San Pedro de Triana pronunció Sr. Batanero las siguientes palabras recogidas por ABC de Sevilla:“La verdad es que yo no tenía opinión propia sobre la conservación o no del puente de Triana. Como ingeniero pensaba que para el funcionalismo quizá hubiese sido mejor derribarlo y construir otro nuevo, que diera satisfacción a conductores y viandantes;como hombre sensible, me inclino del lado de los que quieren conservarlo como reliquia de esta ciudad” Bajo la dirección del ingeniero Manuel Ríos Pérez se llevan a cabo las obras para su rehabilitación, prolongándose las tareas hasta su inauguración el 13 de junio de 1977, cumpliéndose este mes el 35 aniversario de la salvación del Puente de Triana. Alfonso Orce