miércoles, 28 de noviembre de 2012

EL AZULEJO DE LA ESPERANZA DE TRIANA DE LA CASA DE LOS ARTESANOS

JUNTA DE GOBIERNO DE LA HERMANDAD DE LA ESPERANZA DE TRIANA 1930-31, MUCHOS CERAMISTAS En el Tejar de Joselito, en la calle Covadonga y en el número 9, estaba colocado un retablo en azulejos de la Esperanza de Triana. El altar de cerámica que hacía sentir a la Virgen en aquel lugar y acompañaba a todos cuantos allí trabajábamos, se ha convertido en estos días en un símbolo de la resistencia de los últimos artistas que quedan en el corral de la Casa de los Artesanos por permanecer en ese lugar. Según se contaba, la Virgen estuvo en su tejar de Joselito en el mes Julio de 1936. En aquellos días, Triana vive un periodo convulso de su historia como consecuencia de los acontecimientos que suceden con el levantamiento militar del día 18 y la resistencia al mismo por parte de las milicias populares que se atrincheran en el barrio. Ante el miedo que la imagen de la virgen pudiese ser destruida, dispone la ocultación en un horno de su alfar. La historia por real o no, es curiosa y conmovedora, tuvo que ser un alfarero el que evitará que la Esperanza corriera la misma suerte que las titulares de la Cofradía de la O. Precisamente fue el gremio de los ceramistas quien funda en 1418 la Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza en la Parroquial de Santa Ana. Él mando pintar este cuadro en la vecina Fábrica El Carmen, regentada por Francisco Morilla Serrano autor de la obra y primo de Antonio Morilla Galaea, para conmemorar el paso de la Esperanza por su taller y perpetuar este hecho. La Esperanza, una vez salvada, recorrió en salida extraordinaria las calles de Triana en 1936. José Ruiz Flores (1907-1988) llegó a ser Hermano de Honor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, era el único hermano trianero en posesión de la medalla de oro de la Hermandad de la Esperanza de Triana y desempeñó durante más de 30 años consecutivos el cargo de Mayordomo de la Hermandad,a la que dedicó gran parte de su vida.
Hoy sabemos el destino de esos azulejos, la Hermandad de la Esperanza de Triana anuncia por medio de su página Web: “La Junta de Gobierno de nuestra Hermandad, desea mostrar el máximo agradecimiento por tan generosa donación a Juan Silverio (Trianero de honor) y familia, la cual una vez más ha mostrado su magnánima generosidad con la Hermandad, así como interés en la preservación de obras de artes autóctonas del barrio de Triana, ya que gracias a su donación este retablo cerámico será conservado de manera adecuada para el disfrute de todos en el barrio de Triana” El quitar los azulejos ,de aquel sitio, no tiene más sentido que el despatrimonializar la Casa de los Artesanos para que pierda el interés cultural y artístico que ahora tiene. Lo más lamentable de todo, es que los dirigentes de dicha Hermandad se presten a ello y no muestren sensibilidad y àprecio hacía su propia historia. El azulejo fuera de la Casa de los Artesanos pierde el sentido de devoción testimonial para el que fue creado y deslocaliza un lugar de referencia y que por los hechos relatados es, además, acervo de la historia de Triana. ALFONSO ORCE

viernes, 12 de octubre de 2012

GRACIAS A LOS AMIGOS DE RETABLO CERÁMICO

GRACIAS A LOS AMIGOS DE RETABLO CERÁMICO

Nuestra Señora del Rocío. Hermandad: Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío. Almonte. Huelva. Autor: Alfonso Carlos Orce Villar. Fábrica: Montalván. Sevilla. Técnica: Azulejo plano pintado. Fecha: 1984. Ubicación: Sala de promesas de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Calle Sebastián Conde. Almonte. Huelva. Medidas: 1,05 m. x 1,50 m. (aprox.) Fotografías: Alfonso García García. Septiembre 2012. Iconografía: ---------- Bibliografía: ---------- Actualización: Ficha creada en septiembre de 2012 Aunque parezca una palabra concebida, la emoción me enberga, no recordaba esta obra. Hoy y en este momento, cuando las circustacias hacen a las personas pasar por trances o pruebas difíciles por los avatares1 de la vida , me llena de ilusión el encontrar obras realizadas con cariño y en la ya desaparecida Fábrica de Cerámica Montalván. . Alfonso Orce

domingo, 7 de octubre de 2012

EL ENIGMA DE ÍÑIGO LÓPEZ


Nos relata José Gestoso en su Historia de los Barros Vidriados: “ en el muro de la derecha, al final de nave de la Epístola, y á muy poca altura del suelo, una láude sepulcral, también de losetas de azulejos, en la que se vé representada una figura yacente de varón vestido con ámplia túnica amarilla, birrete azul obscuro, medias verdes y zapatos negros. Por dos aberturas laterales de la sotana, aparecen los brazos cuyas mangas son de tela morada. Con sus manos cruzadas sobre el pecho sujeta una cruz, y apoya la cabeza en una blanca almohada que ofrece por adorno dos sencillas golpes de la cería morisca, que figuran bordadas en ella, así como un trozo visible de la cenefa rodeara. Una estrcha guardilla compuesta de hojas góticas serpenteantes, rodea la imágen interrumpida en dos partes, en la lateral dercha con el siguiente letrero esta figura isepultura es de inigolopes y á continuación hay un espacio en que está saltado el esmalte donde debió haber otra palabra ¿ la de esclavo ?(1) según la tradición." Desde finales del siglo XV y hasta 1529 existe constancia documental de la presencia en Triana del italiano Francisco Niculoso Pisano, renovador de la cerámica e introductor del renacimiento en el azulejo sevillano, al traer los estilos de los centros cerámicos de Italia. EL paño de azulejo que conforma la lauda sepulcral de Iñigo López es la primera obra que se conoce y conserva de cuantas realizó en su taller de la calle Larga de Triana. Este ceramista fue atraido por el explendor de nuestra ciudad durante el mandato del Administrador Apostólico de la Archidiosesis de Sevilla el poderoso cardenal Pedro González de Mendoza conocido por el tercer rey, promotor del renacimiento y del descubrimiento de América, e hijo de Íñigo Lopez de Mendoza, I Marqués de Santillana y que ejerció su episcopado en nuestra ciudad durante el periodo de 1474-1482.
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Podemos considerar a Niculoso Pisano, como un importante artista ya muy considerado en su época, al que los encargos, le vienen de personas e instituciones relevantes. Por ello, debemos de valorar al personaje retratado como alguien significativo en su época y por el hecho de ser enterrado en la iglesia de Santa Ana. No teniendo una base sólida la teoría de que se trate de un esclavo, como mantiene la tradición que recoge el propio Gestoso: dicese que por los años de 184...habiendo acudido una noche á esta iglesia un alfarero de triana a bautizar a un nieto suyo, hallándose orando próximo al altar de Santa Cecilia, llegó a él un venerable anciano y le dijo ¨Castro: ahí está enterrado el esclavo asesinado pòr el Marqués} Pasó un mes y hallándose el mismo alfarero en el templo al terminar la misa de doce, se le acercó el mismo anciano repietiéndole lo mismo: allí está enterrado el esclavo; dilo al Sr. Cura.) Pasaron dos o tres años de esto, y con motivo de hacer obra en el mencionado altar de Santa Cecilia , se halló detrás de él la láude que hemos descrito. Que estuvo oculto hasta nuestros días, lo confirma con su silencio cuantos escritores se han ocupado detenidamente en hablar de las antiguedades de esta iglesia. Todos tratan del altar de Santa Cecilia, pero, ninguno menciona tan curiosa obra de azulejería sevillana."
Todavía hoy, la identidad de Iñigo López sigue siendo un enigma, pero se puede mantener una hipótesis muy contraria a la popular y no alejada de la verdad en base a algunos indicios que nos pueden aproximar para desvelar este misterio, aunque ha sido borrado intencionadamente lo que podría ser la solución a este secreto. La desaparición de este dato ha dado pie algunas leyendas populares en el barrio como la que se puede obtener novio pegándole en la cabeza con el zapato, Este hecho, es en gran parte la causa del deterioro acelerado de la obra desde que fue descubierta, motivo por el cual se le colocó una verja. Las piezas de azulejos a todas luces tienen una restauración antigua, concretamente al fuego y la huellas de lo que debió ser un traslado. Esta obra estaba en otro lugar, mi experiencia me dice que las roturas son propias de un desmontaje y el desgastes de algunas zonas de estar en lugar de tránsito ,posiblemente el suelo o una cripta. Del texto del historiador podemos extraer algunos datos interesantes de los cuales podemos destacar los siguientes : La obra estuvo oculta aproximadamente hasta 1844, que ya estaba borrado lo que podría ser el apellido del difundo y lo más interesante aparece la figura de un Marqués en la leyenda. Datos a tener en cuenta, además de la fotografía aportada en el libro que data de 1904, nos muestra con más nitidez el rostro del retratado, que igualmente puede ser valorable. La figura que aparece en la placa pintada mantiene un gran parecido con el I Marqués de Santillana, como podemos ver en este fragmento del retablo pintado por Jorge Inglés para el Marqués y que se conserva en el museo del Prado, aunque muy improvable que pudiera tratarse del mismo personaje, puesto que murió en 1458 y la láuda es de 1503 además de estar enterrado en su palacio en Guadalajara. Sin embargo puede tratarse de otro miembro de la Casa de los Mendoza puesto que el birrete, la bolsa que aparece entre sus manos y la cruz son semejantes a las que usaba el Marqués. Existe otro dato interesante, los colores con que se viste el personaje y lo plasma Niculoso, amarillo, verde y la cruz naranja ( roja) a todas luces parece ser un hábito o uniforme, pues bien, esos colores son los de la Casa de los Mendoza, por lo cual se deduce que es el uniforme de los Mendoza y de esa manera fue amortajado como era la tradición. La leyenda popular en la que aparece un marqués, acrecenta la teoría de que se trate de un Mendoza, ya que a principios del XVI existieron varios Iñigo López de Mendoza pertenecientes a esta influyente familia y del que se podría tratar, por la fecha de su muerte, es de Iñigo López de Mendoza y Luna muerto en 1500 o 1501 y enterrado en su palacio del Infantado en Guadalajara,. Alfonso Orce

sábado, 29 de septiembre de 2012

LA TOMA DE LA CIUDAD DE SEVILLA


MISIÓN: ROMPER EL PUENTE DE BARCAS PAYO GÓMEZ CHARIÑO
D. Fernando ,gallego de Triana, me habla de un personaje en el olvido que fue importante para la historia de Sevilla. Se trata de Payo Gómez Chariño, enterrado en la iglesia de San Francisco de Pontevedra en la Capilla Mayor a la derecha del abside y cuyo sepulcro, como pude comprobar, recoge la siguiente leyenda: "AQVI : IACE: EL MUI NOBLE: CABALLERO: PAYO GUOMEZ CHARINO. EL PRIMERO SENOR : DERRIANJO: QUE GANO: A SEUILLA SIENDO DE MOROS: Y LOS: PREUILEGIOS: DESTA UILLA: AÑO DE 1.304” (“AQUÍ YACE EL MUY NOBLE CABALLERO, PAYO GÓMEZ CHARINO, PRIMERO SEÑOR DE RIANJO, QUE GANÓ A SEVILLA SIENDO DE MOROS Y LOS PRIVILEGIOS DE ESTA VILLA EL AÑO 1.304”) Esto evoca un momento crucial de nuestra historia, en la que Triana jugó un papel decisivo en la toma de la ciudad por el Rey Santo. Su situación estratégica al ser punto de conexión obligada con la otra orilla de la ciudad y su castillo defensivo, hace ganarse probablemente el sobre nombre de “Collación y Guarda de Sevilla” . La unión con la ciudad se verificaba por medio de un antiguo puente de barcas entre la Torre del Oro y el castillo almohade, atado a unas gruesas cadenas, que lo convertían en un auténtico obstáculo insalvable. Fernando III, determina que el acoso a la ciudad no sería efectivo sin un ataque desde el río Guadalquivir, considerando el asedio naval de suma importancia para el éxito de la empresa. Encomendando dicha misión al Almirante Don Ramón Bonifaz y Camargo, que fue distinguido con el título de Almirante de Castilla. Nos cuenta la historia que tras el encargo del Rey, marchó a formar su escuadra fundamentalmente con buques y personal de la zona del Cantábrico (Santander, Castro Urdiales, Laredo, Santoña, San Vicente de la Barquera y Avilés) en ella se enrolaron y tomaron sus armas caballeros marineros de todo el norte de España. Esteban de Garibay y Zamalloa en Los Quarenta Libros del Compendio Historial (1556-1566), impreso por Plantino, en Amberes recoge que en la flota de Bonifaz "avía muchos hidalgos y escuderos nobles de las tierras de Guipúzcoa, Vizcaya, Asturias y Galicia.” En la Coruña se unió a la flota las embarcaciones en las que iba el nauta gallego .En la conquista de Sevilla, Don Payo iba al mando de las dos naves gallegas que rompieron las famosas cadenas del Guadalquivir en Sevilla, propiciando la conquista de esta ciudad en 1248 .Su nombre completo era Payo Gómez Chariño de Sotomayor. Nació aproximadamente en 1225.y murió en 1304 .Fue un noble gallego, poeta, trovador, marino, militar y político. Fue Adelantado Mayor del Reino de Galicia y primer Señor de Rianjo. El Rey ordena a Don Ramón Bonifaz : romper las cadenas del puente de barcas. "...eligióse medio de que armasen dos naves , las mas gruesas y fuertes, y que esperando tiempo en que á popa les soplase viento vehemente, embistiesen á romperlas con el choque de las proas, que á este fin armasen con gruesas planchas de hierro,para que executasenmas violento el golpe...". como recoge Ortiz de Zúñiga. La Primera Crónica General de España en su capítulo 1108 titulado: Capitulo de cómo el rey don Fernando mando a Remont Bonifaz que fuese quebrantada la puente de Triana, et de cómo la quebrantó con las naves, narra la hazaña del marino Bonifaz en la conquista de Sevilla, rompiendo con dos naves con la proa aserrada la cadena que unía la Torre del Oro con la de Triana y el puente de barcas, por donde se abastecía y recibía ayuda la ciudad. Esto era en dia de Sancta Cruz, tercer dia de mayo, en la era de mill et dozientos et ochenta et seys; et andava la era de la Encarnaçion del Sennor en mill et dozientos et quarenta et ocho annos. Et esse Remont Bonifaz, guisado muy bien, entro en la una nave con buena conpanna et muy guisada de muchas armas; en la otra nave entraron aquellos que se don Remont Bonifaz escogio, omnes buenos et buena conpanna et bien guisada. Repartimiento de Sevilla D. Julio González y González . Madrid, 1951 Aunque existe su lógica controversia sobre este tema, existen curiosidades como la siguiente: “Una de las naves que rompió las cadenas que aferraban los puentes de barcas debió ser de Laredo, y en atención a su comportamiento en aquella acción guerrera, le concedió Fernando III, el que llevaran a su blasón municipal la reproducción de aquel hecho singular y, según Madoz en su «Diccionario geográfico», en la nave mayor de la iglesia matriz de aquella villa marinera, se conserva una parte de la cadena de referencia. «Hombres de mar de Bizkaia». Edic. La Gran Enciclopedia Vasca. Tomo II. Págs. 91 y siguientes.Lo cierto, es que nuestro barrio dedica justo homenaje rotulando unas de sus calles al Maese de la Orden de Santiago Pelay Pérez Correa, o don Pai o Pelayo que participó con sus 270 Caballeros en la conquista de Sevilla e hizo grandes hazañas. Se cuenta que el Rey le ordenó , desde el campamento de la Rinconada del Río, que vadease el Guadalquivir atacará la Torre de la Algaba, las murallas de Azn Al-Xaraf y rodeara el castillo de Triana actuando con gran bravura y conquistando Gelves al mando también de los Caballeros de San Juan que tenían establecido campamento en Tablada . El Maese entró en Triana al lado del Infante Don Alfonso, con el estandarte de la Orden, que fue el primero que ondeó en los muros del castillo. También el marino gallego Payo Gómez Chatiño, por su proeza al ser protagonista en romper las cadenas ,es merecedor de que su nombre lo lleve una calle de nuestro barrio. Alfonso Orce

lunes, 2 de julio de 2012

TRIANA (II) LA SALVACIÓN DEL PUENTE

Sobre las tres y cuarto de la madrugada del día 12 de abril de 1974 Viernes Santo, pasaba la Esperanza, el Puente de Triana lanzó un lamento en forma de temblor repentino que los sevillanos presentes sintieron bajos sus pies como un aviso de inaplazable solución para el viaducto. Este hecho hizo rescatar del olvido un antiguo proyecto de uno nuevo de hormigón, cuyo diseñó fue encomendado 1964 al insigne académico e ingeniero de Camino Carlos Fernández Casado, autor entre otras importantes obras el puente de Los Remedios o de la restauración del puente Romano de Mérida. Ya desde mediados de los años cincuenta, del siglo pasado, se barajaba la posibilidad de sustituir el viejo puente que fue inaugurado en febrero de 1852 bajo la misma patente del puente Carrusel de París de 1834 del ingeniero Polenceau y por el igualmente ingeniero Canuto Corroza autor del proyecto. Anteriormente existió uno de barcas como exclusivo conexión con la otra orilla, cuya estampa quedó plasmada en multitud de grabados, permaneciendo a lo largo casi siete siglos. Fue derribado en 1845, según textos de la época para mejorar las comunicaciones entre Triana y el Aljarafe e igual suerte parecía destinada a correr el actual, si no es por la oposición de algunas personas como Aurelio Murillo Casas. El ABC de Madrid 7 de septiembre de 1968 recogían de él las siguientes palabras: “Triana el barrio más populoso de Sevilla, con más de cien mil habitantes, está necesitado de una serie de obras importantes que, sin privarlo de su conocido tipismo, lo incorpore al desarrollo que la ciudad de Sevilla esta experimentando en todos sus aspectos” “por lo que respecta a las comunicaciones de Triana con el centro de Sevilla, el teniente alcalde a dicho que así como el sector más moderno esta bien comunicado con el resto de la ciudad, no ocurre lo mismo con la parte antigua, por estar desde hace años cerrado al tráfico pesado el puente de Triana y obligándose a muchos productores que trabajan al otro lado del río a dar un gran rodeo por la zona de Chapina o cruzar a pie el puente. “Mejorando el puente de San Telmo y construido el nuevo del Generalísimo, hora es ya también que se arregle el de Isabel II, el puente de Triana que sigue siendo la artería principal de unión con Sevilla.” La idea del nuevo puente por parte la Jefatura de Puentes del Ministerio de Obras Públicas era decidida y avalada por los técnicos, Alfonso Vera ABC de Sevilla 8 octubre 1974. pag.82 EL PUENTE DE TRIANA se quejaba de ello: “En su carta-informe a la Alcaldía el, profesor e ingeniero Fernández Casado explica con argumentos técnicos la imposibilidad de reparar el puente de Isabel II, y la necesidad de construir uno nuevo en el lugar que ocupa el actual, trasladando a éste sitio, para que sirva,casi de pieza de arqueología”. Solución que nos recuerda lo que ocurrió con el puente de Alfonso XIII tras la Expo`92, continuaba: “De su informe se desprende que la debilidad del puente radica en sus elementos de hierro fundido. Sí esto es así, ¿por qué no se cambia todo su armazón de hierro por otro de un metal más resistente, sin variar ni un ápice la forma?” Por otro lado, los partidarios de sustituir el de Isabel II, se posicionaban con argumentos tajantes como son los casos de algunos destacados intelectuales sevillanos. El propio ingeniero se manifiesta mediante un artículo que es publicado el 1 de octubre de 1974 titulado “Carta- Informe del Profesor Fernández Casado a la Alcaldía” el ABC de Sevilla destaca : “ES IMPOSIBLE LA REAPERTURA DEL PUENTE DE ISABEL II MEDIANTE REFUERZO O REPARACIÓN” consiguiendo irritar más si cabe, la opinión y el espíritu polémico de gran parte de los sevillanos. El día 22 de octubre el Colegio de Arquitectos da a conocer un comunicado en el que solicita que se detenga el trámite de derribo del Puente de Triana, resultando decisivo el escrito en el debate abierto. Después de esta polémica el alcalde Juan Fernández, tras conseguir fondos de la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Obras Públicas, encarga la restauración a Juan Batanero García-Geraldo. Este ingeniero mantiene que se puede conservar en su aspecto actual, como recoge en el informe emitido a mediados de octubre del mismo año. El 13 de abril de 1976 es declaro el Puente de Triana Monumento Histórico Nacional. El día 1 de junio de ese mismo año, en el salón de actos del Colegio Salesianos San Pedro de Triana pronunció Sr. Batanero las siguientes palabras recogidas por ABC de Sevilla:“La verdad es que yo no tenía opinión propia sobre la conservación o no del puente de Triana. Como ingeniero pensaba que para el funcionalismo quizá hubiese sido mejor derribarlo y construir otro nuevo, que diera satisfacción a conductores y viandantes;como hombre sensible, me inclino del lado de los que quieren conservarlo como reliquia de esta ciudad” Bajo la dirección del ingeniero Manuel Ríos Pérez se llevan a cabo las obras para su rehabilitación, prolongándose las tareas hasta su inauguración el 13 de junio de 1977, cumpliéndose este mes el 35 aniversario de la salvación del Puente de Triana. Alfonso Orce

lunes, 18 de junio de 2012

TRIANA (I)

TRIANA (I) En la recurrida y eficaz wikipedia se puede encontrar lo siguiente. Triana: “Triana toma su nombre del antiguo barrio tradicional homónimo, ubicado junto al río Guadalquivir, a la otra orilla del núcleo histórico y considerado uno de los barrios más populares de la ciudad, por tener una identidad muy acentuada.” Tal vez, el estar ubicada a extramuros de la ciudad y separada por el río, ha sido por un lado fuente de los recursos económicos y por otro de los infortunios causados por las avenidas acontecidas en distintos momentos históricos, ha llevado a los trianeros a crearse una especie de identidad diferenciadora con los pobladores de la otra orilla. Esta visión viene siendo incorporada a la fantasía popular desde tiempos lejanos por todo tipos de autores, uno de los más interesantes ha sido el ilustrado Justino Matute Gavira en su obra “Aparato para escribir la historia de Triana y su Iglesia Parroquial”, Sevilla, 1818. El primero que de forma explicita plantea el origen del nombre del arrabal y las diferencias con Sevilla: “Así acontece con la Sra. Sta. Ana en Triana, pues cualquiera que considere la total separación que esta collación tiene de la ciudad, lo particular de su situación, la parte que tuvo en la conquista, la fortaleza de su castillo, la nobleza de su iglesia parroquial, su considerable vecindario, número de sus conventos é institutos de piedad, con otras particularidades que la ennoblecen, advertirá que algo más hay que decir de lo que se halla escrito en las historias de Sevilla.” Macarena Martín Castillo en su estudio Orígenes de Triana: Guarda y Collación de Sevilla, Sevilla 2009 atribuye la culpa de esta exaltada diferenciación a lo siguiente: “la responsabilidad de esa popularidad que lleva a pensar en Triana como algo ajeno a Sevilla tiene relación con un universo de arquetipos trianeros que nace en la época romántica de la primera mitad del siglo XIX” Sobre estas bases de los “arquetipos trianeros”, se ha venido construyendo a lo largo de los años la imagen de la Triana actual, en torno a una literatura con las mismas claves del más rancio nacionalismo localista. Este ideario emanado de la pluma de escritores tanto locales como foráneos, no está siempre sostenido en referencias historio gráficas, sino que se crean sus propias autoreferencias basadas en hechos subjetivos y personales. Este discurso perfectamente aceptado por una amplia gama de políticos, que prefieren oír hablar de las Pavías de Enrique que de los engorrosos problemas del barrio. Nos llevas hasta la situación presente donde sólo se transmite al resto de Sevilla y a cuantos nos visitan, una visión cargada de tópicos folcloristas y una cultura basada exclusivamente en la oferta hostelera.Como consecuencia de esto, no es extraño encontrar personas por las calles del barrio luciendo camisetas con frases como, “ Triana República Independiente” o Triana is not Seville”. "El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia." –Miguel de Unamuno. Lo cierto es, que se ha ido desmontando una Triana popular, mandando a sus antiguos moradores que configuraban el paisaje humano a los Polígonos, para dar paso a un barrio residencial más de clase media, perdiendo formas de vida sociales como los Patios de Vecinos y los Corrales. Pocos se han rehabilitados y en algunos casos no muy acertado como el del Corral de la Encarnación, a pesar de ser declarado Bien de Interés Etnológico. La fachada no guarda ninguna relación con la anterior ni con el entorno. Esta perdida de gran parte del caserío tradicional a traído la desconfiguración en poco espacio de tiempo del paisaje urbano tradicional y del crecimiento repentino con las consecuencias negativas que conllevan . A todo esto no ha sido ajena la tremenda presión inmobiliaria que ha sufrido la zona. Por otro lado soy de los que piensan, que gran parte de todo lo bueno y malo que se ha realizado en esta orilla del río, se debe a la intervención de personas. Tal vez necesitemos en estos momentos de aquellos que quieran de verdad a Triana, como los que se pusieron al frente para defender su pueblo por encima de sus propios intereses y a costa de su propio patrimonio, como los que tuvimos en otros tiempos demostrando previamente ser buenos profesionales o capacitados empresarios. Todos ellos vivieron un tiempo donde a las cosas se las llamaban por su nombre, es decir, de forma clara y comprensible, alejándose de palabras que se prestaran a interpretaciones confusas y ambigüedades manifiestas. Al contrario de lo que viene siendo habitual en la política contemporánea. JUAN RAMÓN JIMÉNEZ texto del libro Eternidades, de 1918. "Intelijencia1, dame..." ¡Intelijencia!, dame el nombre exacto de las cosas! ... Que mi palabra sea la cosa misma, creada por mi alma nuevamente. Que por mí vayan todos los que no las conocen, a las cosas; que por mí vayan todos los que ya las olvidan, a las cosas; que por mí vayan todos los mismos que las aman, a las cosas... ¡Intelijencia, dame el nombre exacto; y tuyo, y suyo, y mío, de las cosas! Alfonso Orce

sábado, 19 de mayo de 2012

AZULEJO A AURELIO MURILLO. MAYO 2012

ALFONSO ORCE(ceramista), JUAN IGNACIO ZOIDO(Alcalde de Sevilla), JOSÉ GONZÁLEZ(Presidente de la Asociación la Darsena de Triana), ROSA DÍAZ(escritora y poeta) BALDOMERO MORILLO(Fundador de la Asociación Cultural y Artística Trianera) En en acto de inauguración de la placa. Farmacia de Aurelio Murillo, plaza del Altozano Triana (Sevilla) 11 de Mayo del 2012

jueves, 26 de abril de 2012

EL LEGADO DE CERÁMICA MONTALVÁN

En una excursión por la localidad de Mairena del Alcor, con la intención de contemplar uno de sus monumentos “el Castillo de Luna”, me asaltaron los recuerdos. Era en el verano de 1977 cuando acompañaba a mi padre en un viaje por el lugar. Allí nos recibió un ilustre anciano que hacia las funciones de conservador de la finca y del museo de Jorge Eduardo Bonsor. Nuestro guía nos enseñó la casa-museo que permanecía prácticamente intacta desde 1930, año de la muerte del prestigioso erudito. De la importancia de la obra y el legado de Bonsor no me voy a extender, sólo recordar importantes descubrimientos como la necrópolis romana de Carmona. En las vitrinas de su casa pude contemplar un recorrido por toda la historia del bajo Guadalquivir, quedando tan impresionado que a partir de ese momento, comencé a sentir una gran pasión por todo lo antiguo. El Ayuntamiento tomó una acertada decisión cuando compró a sus herederos el Castillo y una parte importante de lo legado por el prestigioso arqueólogo. De nuevo me lleva a la memoria revivir esos momentos, dada la situación análoga que atraviesa Cerámica Montalván. Esta histórica industria que funda Saturnino García Montalván al rededor de 1850 y que continua su hijo Francisco García-Montalván y posteriormente su nieto Manuel García-Montalván con el nombre de Nuestra Señora de la O.
FACHADA DE LA FÁBRICA DE CERÁMICA ARTÍSTICA NTRA. SRA. DE LA O- CERÁMICA MONTALVÁN SEVILLA
Ha sellado sus puertas, apagados sus hornos, cerrada la ventanilla de la oficina y guardada la gastada máquina de escribir donde veía con ansiosa ilusión como Antonio Muñoz y José Canto, redactaban los primeros recibos que por mis azulejos cobraba. Ya hacía mucho tiempo que no sonaba el runrún de la molina de los colores, donde celosamente molturaba sus fórmulas de esmaltes Domingo el Alfarero.
Probablemente no volverá a oler más la calle Covadonga, al inconfundible aroma de la corteza de madera de pino cuando era descargada del vetusto camión de Martínez, ya que los rumores sobre el destino de este legendario solar, se presenta incierto y cada vez más inquietante con la posibilidad de no ser justamente valorado el recinto, con el consabido argumento de falta de interés patrimonial. Sin embargo el espacio que ocupa la fábrica, es una sucesión y ampliación de talleres que fueron dejando la marca de cada época por la que pasó la cerámica trianera y la manufactura García- Montalván. Este recinto donde aun permanecen muflas de leñas muy antiguas como las de San José o San Enrique.
El edificio de la casa de entrada principal de tipología del siglo XIX en la calle Alfarería, las casas de la calle Antillanos Campos o la vivienda que entre 1925-27 se construiría Manuel García-Motalván con diseño del arquitecto Juan Talavera Heredia, esquina a calle Covadonga y que su parte baja sirvió de exposición prácticamente desde entonces.
Fue este último miembro de la saga quien situó en un punto relevante este viejo alfar, realizando obras que pueden contemplarse en muchos lugares del mundo, propagando de esta manera, el buen nombre de la Cerámica de Triana. En mis manos tengo en este momento, una estampa que dice: “SANCHO PANZA, ESTATUA DE BARRO COCIDO INSTALADA EN 29 WASHINGTON SQUARE. NEW YORK, N. Y. U.S.A. NUESTRA SEÑORA DE LA O. FÁBRICA DE CERÁMICA ARTÍSTICA. DIRECTOR PROPIETARIO MANUEL G. MONTALVÁN. ANTILLANO CAMPOS 23 Y COVADONGA, 4 ESCRITORIO Y DESPACHO: ALFARERÍA, 11 Y 13. TELÉFONO 25652. TRIANA. SEVILLA”
Y no es la primera vez que este taller pasa por un momento de inflexión difícil, ya que Manuel García-Montalván, no dejó descendientes que continuaran con la tradición familiar, pareciendo que aquí se terminaría la dinastía de estos ceramistas. Él pensó que el uso más importante que se le podía dar a todo lo que habían creado los que le precedieron en el oficio, era crear una escuela de ceramistas en la misma factoría, y así de esta forma, no se perdería el tradicional oficio del primitivo arrabal. Según me contó el profesor David Martínez cuando era estudiante de la Escuela de Artes y Oficios, dato posteriormente confirmado por Jesús Luengo Mena en su libro: “Los Salesianos en Triana”, la voluntad expresada en el testamento del artista, era la de constituir una Fundación que gestionada por los Salesianos del barrio, acrecentaran un centro de formación en el arte de los barros vidriados. No sé si todavía sobre las paredes de la veterana empresa, cuelgan los bocetos, proyectos, diplomas de premios, fotografías etc., que tanto me fascinaron de niño.
FACHADA DEL COLEGIO DE LOS SALESIANOS DE TRIANA CON AZULEJOS PINTADOS POR MANUEL GARCÍA-MONTALVÁN Y DE LA FCA. DE MENSAQUE RODRÍGUEZ Y CÍA.
Espero que no sólo permanezcan como testigos mudos de un pasado esplendido, sino que sean testimonio vivo de un futuro esperanzador y que se cumpla el deseo del genial ceramista de convertir aquel emplazamiento, en la sede de la Escuela Superior de Cerámica de Sevilla. ALFONSO ORCE EL ARTÍCULO EN TRIANA CRÓNICA DEL MES DE ABRIL DE 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

La Capilla Sixtina de la cerámica madrileña

Artículo publicado por Patricia Gosálvez en EL PAIS el 14 de abril de 2012 Ruta de cerámica por Madrid Cuentan que en una de las cuevas del sótano de la taberna Los Gabrieles, los señoritos, en pelotas, hacían de toreros, y las prostitutas de toros. Los únicos testigos de la privadísima corrida eran los personajes alicatados en los azulejos del techo abovedado, unos murales con escenas taurinas creados en 1919 por el artista sevillano Enrique Orce. La cueva, llamada La Plaza de Toros, sigue allí, bajo la calle Echegaray, aunque el bar lleva ocho años cerrado. Es una sala pequeña (unos 6 metros cuadrados) húmeda y en obras. Ha perdido los burladeros de escayola que adornaban la parte baja de sus paredes y sus bonitos azulejos —aún sin restaurar— están cubiertos con una malla protectora y marcados uno a uno con un código. En el azulejo en el que aparece la punta del cuerno del toro que se está saltando la barrera se puede leer: “S/1/D/158”, por sótano, sala 1, panel derecho, pieza 158 del puzle. Este siglado es solo el principio del complejo proceso que ha supuesto restaurar el castizo bar flamenco que la historiadora del arte Natacha Seseña, maestra de la cerámica popular, denominó “la Capilla Sixtina de la azulejería madrileña”. Son casi 300 metros cuadrados de azulejos, miles de piezas, la mayoría de 15 por 15 centímetros, firmadas por maestros ceramistas como Enrique Guijo o Alfonso Romero. La capilla está cerrada, pero al contrario que en el sótano donde están las cuevas, en los muros pelados de su planta baja ya se han colocado los azulejos protegidos por Patrimonio, que se arrancaron para ser restaurados. Se trata de una colección única de la llamada “Segunda edad de oro” de la cerámica mural, que, a finales del XIX y principios del XX, recreó de la mano de la arquitectura del color y de los historicismos arquitectónicos el esplendor de los siglos XVI al XVIII. Esa segunda edad de oro dejó en Madrid obras emblemáticas como la Plaza de Toros de Las Ventas (1919), el Palacio de Velázquez en el Retiro (1881-1884) o la farmacia Juanse (1924). En Los Gabrieles casi todos los murales son anuncios de bodegas como Domecq o Garvey que los propios bodegueros pagaban para figurar en la emblemática taberna. El público era selecto: contaba entre sus habituales con toreros como Belmonte (que, dicen, celebró aquí una juerga durante 48 horas seguidas cuando se cortó la coleta), cantaores como Antonio Chacón, artistas como Ignacio Zuloaga. En sus sótanos se corrieron juergas flamencas Primo de Rivera y Alfonso XIII. Los anuncios parecen cuadros —de hecho algunos recrean, con guiños vitivinícolas, obras de Goya o Velázquez—, pero son piezas cerámicas pegadas con mortero a las paredes sobre una tela de malla azul cuyo término técnico es “capa de intervención”. La han colocado los restauradores y sirve para que, en caso de necesidad, si hubiese que arrancar los azulejos de nuevo, resultase más fácil hacerlo. “Arrancar’ es también un término técnico”, explica Eva Martínez, historiadora del arte y una de las diplomadas en Restauración que trabajaron en la obra, “aunque suena un poco mal, se refiere a la extracción sistemática y cuidadosa del azulejo de la pared”. Los Gabrieles saltaron a los medios a finales de marzo cuando el edificio donde se ubica la taberna fue okupado para celebrar la Semana de lucha por una vivienda digna. Durante los días que permanecieron allí, los okupas —que reventaron un par de puertas pero no tocaron los azulejos— invitaron al ceramista Adolfo Montes y grabaron un vídeo en el que este critica con dureza la rehabilitación calificándola de “destrozo” (en el vídeo, el ceramista, que no es restaurador, aparece como miembro de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, pero su presidente se ha desmarcado de las declaraciones). “No hacía falta arrancar los azulejos”, repite por teléfono Montes, “y en todo caso, con la cerámica no hay tu tía, no se puede restaurar, es mejor reponer, encargar unos nuevos”. ECRA, la empresa restauradora, muy molesta con el vídeo, disiente (avalada por la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, que supervisó la obra). “El original es sagrado”, dice Abraham Rubio, su director. “Poner un azulejo nuevo es mentir, un falso histórico; en restauración siempre hay que usar materiales que se diferencien de manera técnica del original y que sean reversibles... Y, el arranque, siempre traumático, era aquí imprescindible”. Cuando los restauradores comenzaron su trabajo hace siete años, el edificio estaba apuntalado de oficio por el Ayuntamiento. “Es un edificio típico de la arquitectura madrileña de finales del XIX, serio y sensato, pero se estaba cayendo”, cuenta Lorenzo Alonso, arquitecto de la rehabilitación. “Hubo que duplicar toda la estructura, habría sido imposible hacerlo con los azulejos allí”. El estudio del arquitecto ha realizado un poético vídeo para conservar “la memoria canalla del lugar” en el que se puede ver la desaparecida barra donde recibía la madame, la sala pintada de rosa media de torero donde despachaba Manolete y los pósteres desvaídos de las habitaciones de las chicas. Por su parte, los propietarios del edificio (un grupo de socios, algunos hermanos cuyo abuelo era el dueño del inmueble ya en la Guerra Civil) conservan un dossier fotográfico, más científico, que documenta todo el proceso de restauración: cómo estaban los azulejos cuando llegaron y cómo se arrancaron y limpiaron (por detrás de argamasa, por delante, de mugre). Algunos se desalinizaron, porque las sales de las humedades habían separado el esmalte del bizcocho; otros, rotos en pedazos, se “reintegraron volumétricamente” con resinas y estucos. Luego todo se volvió a colocar como un enorme rompecabezas (algunos paneles desordenados, porque así estaban originalmente). Ya en las paredes, se procedió a la “reintegración cromática”, es decir, se pintaron “en frío” (no en horno) las partes desconchadas. Donde faltaba directamente un azulejo entero, se encargó uno en blanco y se pintó encima. “Así, el espectador no ve una laguna en el dibujo, pero no es una falsificación”, dice Rubio. Alumbrados por un potente foco de obra los murales relucen brillantes y coloridos, sin la pátina de humo y grasa de los casi 100 años que cumplen. En ellos hay escenas historicistas que recrean el Quijote, mucho folclore flamenco de toreros y gitanas y algunas figuras más modernistas, como la pícara chica desnuda que con pelo de parra exprime jerez directamente de un racimo de uvas. Inolvidable el mural de Enrique Guijo en el que unos esqueletos bailan la rumba. Los dueños, que han vendido el resto del edificio a un inversor que ha puesto en alquiler los pisos rehabilitados, conservan la propiedad de Los Gabrieles. No tienen planes concretos, ni fechas, sobre el futuro del local, pero esperan poder volver a abrir pronto “la capilla” al público.

viernes, 24 de febrero de 2012

LOS AZULEJOS DE LA CAPILLA DE ROCAMADOR, PARROQUÍA DE SAN LORENZO DE SEVILLA

LOS AZULEJOS DE LA CAPILLA DE ROCAMADOR









El templo de San Lorenzo fue en su principio de estilo mudéjar sevillano de fines del siglo XIII o principios del XIV con cinco naves separadas por pilares, que tuvo como base una antigua mezquita de barrio, comprobándose en el arranque de la torre la diferencia de fábrica que se levanta sobre el antiguo alminar. El trascurrir del tiempo ha ido plasmando cada uno de los estilos que la ciudad a aceptado como propios, que unidos a las continuas reformas a lo largo de los siglos han conformado los que es el conjunto monumental de la Iglesia de San Lorenzo.






Dentro del templo se encuentra una de las representaciones de la Virgen más antigua de la ciudad, la conocida como Virgen de Rocamador de fines del siglo XIV. Algunos autores mantienen la teoría de que la actual la capilla en un principio formó parte del Hospital del San Onofre, que ocuparía la plaza que sirve de acceso al templo. De hecho se sospecha que tenía un doble acceso desde la iglesia y desde el hospital. Se hace igualmente referencia a que antaño la capilla estuvo delimitada por rejas y tuvo una bóveda de enterramiento para los hermanos de la Cofradía del Rosario de Nuestra Señora de Rocamador




En los muros de la Capilla, del mismo nombre , podemos contemplar los paños cerámico de azulejos sevillanos fechados (1609), objeto de nuestra intervención.
Los azulejos que componen esta Capilla son frecuentemente olvidados en las distintas guía y estudios sobre la cerámica artísticas de nuestra ciudad, siendo excepcionales los casos que recojan algunas referencias a los mismos:
“Interesantes zócalos de azulejería -atribuidos al taller de Valladares-, hoy bastante alterados por la incorporación de piezas modernas y el mal casado de las piezas, productos de reformas posteriores.2”
Tenemos que apuntar igualmente, que los más clásicos eruditos sobre el tema de cerámica sevillana Antonio Sancho Corbacho1 y José Gestoso Pérez3 no hacen ninguna mención a estos paños, sí en cambio sobre los azulejos de la Capilla de Ánimas.


Lo cierto es, que la primera impresión, que el espectador encuentra, es la de desorden y caos en la interpretación de los paños de azulejos. Tal vez, este motivo sea la causa de haber pasado el tiempo sin la atención debida por parte de los estudiosos de la materia.
Es evidente que, desde principios del siglo XX, la mayor parte de los zócalos ya estaban en este estado. Tuvo que ser una causa importante la que produjera esta situación. Al desmontar la zona central del paño, la más afectada, nos encontramos con una enorme grieta que recorre el muro en dirección vertical. Lo que a todas luces parece la fractura del muro, con un deslizamiento que hace sospechar que sólo puede provocarlo un sismo , existiendo un hundimiento de 4 cm. entre la parte izquierda y la derecha de la obra. Se observa una reparación muy antigua de los daños, que nos lleva a la conclusión que el colapso se produjo muchos años atrás y este el motivo de su colocación desordenada.
Repasando la historia con el SR. Cañizares gran conocedor de la Parroquia y de la Hermandad, nos comenta- “Que fue la Hermandad de Rocamador quien celebró misas con motivo del terremoto de Lisboa de 1755”.- Terremoto que causó nueve víctimas mortales , afectando al 89% de las viviendas que resultaron dañadas y a numerosos edificios religiosos de nuestra ciudad como la Parroquia de la O, Iglesia de San Martín, la Giralda, Monasterio de San Clemente, Iglesia de Santa Ana, etc..




En 1756 es nombrado el arquitecto Pedro de Silva maestro mayor de las obras del arzobispado de Sevilla con el encargo especial de reparar las torres e iglesias de toda esta zona, que se vieron arruinadas tras el conocido seísmo. A este programa pudo acogerse la Parroquia de San Lorenzo, ya que en 1757 fue reparado y colocado el cuerpo de campanas.
Tal vez el tiempo en que estuvo sin rematar la torre ,dos años, la Capilla de Rocamador, pudo verse afectada por la humedad proveniente de la techumbre. El deterioro, Se evidencia sobre todo en la parte central donde se acentuá la rotura, creándose abombamientos y desprendimientos en el muro que provocan es descuelgue de los azulejos por falta de cohesión al mortero.





La realidad es que una vez limpio, no se apreciaban daños destacables en las piezas de cerámica debido a la humedad. Los daños más importantes eran por causas de roturas y desgastes. También la suciedad acumulada por el tiempo y la función propia del espacio con destino litúrgico, como cera, humos, etc., afectaban a la obra.



La primera tarea importante a pie de obra, tras fijar el marco arquitectónico y remozar el muro, con ladrillos similares antiguos y mortero de cal y arena de proporciones parecidas al original, es acometer la ordenación de las piezas para su correcta interpretación. Trabajo que se realiza en el taller, no exento de dificultades, teniéndose que recurrir a medios informáticos a través de programa de diseño, como ayuda a la ordenación. Este estudio nos lleva a un sorprendente descubrimiento, el apreciar la existencia de la intervención de dos manos en la ejecución de los zócalos. El mismo dibujo de estarcido, pero dos artistas distintos, por lo tanto se puede suponer del mismo taller de los Valladares. Si aceptamos, como es evidente, que se trata de una gran obra de Hernando de Valladares, el otro autor puede ser su padre Juan de Valladares :
“VALLADARES (Juan), 1553-1615
Fiador en 1595, de la casa que tomó en arrendamiento Hernando de Valladares, su hijo propia del Cab. Ecco. Lib.IV de her. Y pos. De la Santa Iglesia. Su A. En este documento se le llama <>”4
Si bien es cierto, se habla de toda una dinastía de ceramistas con los Valladares. Hijos de Hernando son también pintores de azulejos Hernando y Benito, pero ningún autor marca la diferencia.
Las piezas que se pueden atribuir a Juan, sen ven más antiguas y gastadas, cambian los tonos de los colores, el amarillo esta más próximo a la tabica fechada en 1599 de las Capilla de las Animas.
Todo esto nos hace afirmar, que en el Templo de San Lorenzo estuvo presente la mano de los Valladares en más zonas del mismo. En la actualidad que dan vestigio de ello en unas olambrillas, en el suelo de la Capilla de San José , en algunas piezas recuperadas del zócalo y en la mesa de altar.
También es importante señalar que gracias a esta actuación han sido recuperadas algunas piezas de azulejos de aristas ( finales siglo XV principio del XVI) iguales a los del sepulcro de D. León Enriquez en la Iglesia del Convento de Santa Paula.



Como caso curioso que significar, el detalle pintado en los azulejos de dos figuras con compás cartográfico sosteniendo un globo terráqueo. Esta representación se acerca mucho al "Mapamundi" de Johannes Ruysh 1508 y de Lopo Homem (1519) basados en el de C. Ptolomeo: "Mapamundi", en Geografía (1482.